Yo Elijo: experiencia de observatorio electoral
La experiencia de votar por primera siempre conlleva una emoción por experimentar lo desconocido, como en cualquier actividad siempre la primera vez altera y genera algunos sentimientos como emoción, duda, miedo y ocasiones ansiedad. El domingo 1 de julio de 2012, tuve la oportunidad de experimentar las elecciones presidenciales como si fuera mi primera vez nuevamente.
El día comenzó regularmente y muy temprano encontrarme con mi compañera y amiga Rocío González, con quien tuve la oportunidad de compartir actividades como Observadores Electorales. Realmente la experiencia desde el inicio presento y fue dictando como sería percibida nuestra dinamia de observadores en las casillas. Rocío, quien es ciega y se moviliza con bastón se convirtió en un elemento de tensión para todos los responsables y colaboradores del IFE y del IEDF, quien en cuatro de las cinco casillas visitadas por Roció y este testigo ocular, pareciera que además de enfrentarse por primera vez con el hecho de participar como funcionarios de casilla, también era la primera vez que se veían en posición franca de prestar apoyo a una persona con discapacidad: tal vez en el caso de alguno vivieron el temor de enfrentarse por primera vez con la discapacidad.
En estas cuatro casillas donde asistimos como observadores electorales, se vieron en la necesidad de atender algunas de nuestras preguntas y pudimos darnos cuenta que los presidentes de casilla, que era a quienes nos dirigíamos para realizar nuestra labor, nos intentaban atender con naturalidad pero al darse cuenta que la persona que cuestionaba sobre los materiales accesibles, la afluencia de las personas con discapacidad a votar o la presencia de personas con discapacidad como funcionarios de casillas, era la misma Roció, existía un poco de renuencia para atendernos ya que parecía difícil para ellos ser cuestionados por una persona con discapacidad sobre su preparación para poder apoyar a una persona con discapacidad en las elecciones: si tomamos en cuenta que en todo momento teníamos que librar obstáculos como escalones, banquetas en mal estado, desniveles pronunciados y puertas demasiado pequeñas para llegar hasta los presidentes de casillas, en todo momento nuestra presencia fue un tanto incomoda. Como en muchas ocasiones éxito una excepción, y no me refiero en las instalaciones para tener acceso, o en los materiales accesibles a la vista de toda la gente, si no a la actitud del personal, en la última casilla que visitamos que fue en la que ejerció su voto Rocío, nos encontramos con los mismo obstáculos y carencia de instrucción para apoyar a una persona con discapacidad. Pero fue aquí donde encentramos a gente dispuesta a apoyar sin miedo y de la mejor manera posible a Rocío.
Al llegar nuestra presencia fue nuevamente inminente porque Rocío golpeo alimentalmente con su bastón la puerta justo donde había una lamina floja, lo cual provoco que se hiciera el sonido sufriente como para informar que habíamos llegado. Desde ese momento una el personal de dio cuenta de la necesidad de Rocío, que a pesar de ir acompañada, fue en todo momento apoyada por el personal proporcionándole la información necesaria, junto con la plantilla braille. Le permitieron que la acampara hasta cierto punto del proceso y posteriormente una persona del IEDF le acompaño hasta la casilla para ejercer su voto de manera privada. Lo que más llamo mi atención fue la forma y la actitud del personal que en todo momento buscaron auxiliar a Rocío, aun sin saber cómo trataban de entender y preguntar ¿cómo la podían ayudar?.
Esta experiencia me deja con una pregunta y una reflexión. La primera es:
¿Por qué temerle a una persona con discapacidad cuando necesita ayuda? - ¿Por falta de experiencia? - ¿Por miedo al contagio? O ¿Por falta de información?
La reflexión, si un funcionario de casilla es capacitada para atender a la sociedad votante ¿por qué no hay personas con discapacidad que puedan auxiliar en la capacitación de funcionarios de casilla? Si lo desconocido nos lleva al miedo, el miedo al alejamiento, el alejamiento a la desinformación y la desinformación a la segregación y desatención, ¿Por qué no conocer a quien has dejado de atender por miedo?.
La Pirinola A.C.
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